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Alegoría de Philo▲Sophy

jef safi

vendredi 17 octobre 2008

con mi profunda gratitud para la traducción a Alicia Pallas, alias Alificacion

Dos pequeños príncipes dotados de una sabiduría infalible, dos pequeños demonios desprovistos del menor prejuicio, vienen a descubrir nuestro mundo para, llegado el momento, revelarnos todos sus secretos.


(cc) photo jef safi / flickr


"Reconocemos las cosas, no las conocemos."
( Gilles Deleuze - Proust et les signes - 1964 )

Para explorar los mundos, Sophy toma altura. Cuanto más alto se eleva, más se expande el ámbito de su discernimiento. Nada se le escapa, de atrás adelante, hasta el extremo horizonte. No puede suspender el tiempo para la eternidad, pero puede abrazar la totalidad macroscópica del espacio a cada nuevo instante.

Su gran sensibilidad le permite verlo todo a un tiempo, pero todas estas cosas simultáneamente percibidas parecen torpemente entrelazadas. Incapaz de designar individualmente más que las agrupaciones suficientemente estables, deduce que puede solamente clasificarlas gradualmente, y solamente deconstruirlas mediante refinados sucesivos.

Así que Sophy se esfuerza en distinguir el más leve movimiento, en recordar la posición de cada disposición a cada instante. Incapaz de inventariarlo todo a la vez, debe rodear cada extensión en una sola vista. Debe recordarlas todas ellas, no perder detalle hasta el final, para esperar analizar, un día, esta totalidad inconmensurable y deslumbrante.

¿Se resistirá a toda tentación holística ? ¿A encontrar una clasificación estable y perenne que incluya cada categoría entre todas a la vez ? ¿Una sola categoría para cada cosa, de modo que cada categoría dé significado a su cosa, esencia y sustancia finalmente reunidas, inteligibles y sensibles a la vez ?


(cc) photo jef safi / flickr


"No se puede corregir el error más que desde el error."
( jef safi )

Para explorar los mundos, Philo excava en la profundidad de las cosas. Cuanto más se entierra, más se refina la agudeza de su entendimiento. Nada se le escapa, de arriba abajo, hasta las extremas profundidades. No puede abarcar el espacio en su totalidad, pero puede desgranar cada pedazo microscópico de eternidad a cada nueva profundidad.

Su gran perspicacia le permite inventariar todo sin excepción, pero todas estas cosas individualmente extraídas parecen tristemente dispersas. Incapaz de categorizarlas en reagrupaciones lo suficientemente estables, infiere que puede solamente identificarlas gradualmente, y solamente reconstruirlas en asociaciones sucesivas.

Así que Philo se esfuerza en etiquetar cada objeto extraído, en recordar la posición de cada fragmento a cada profundidad. Incapaz de extirparlo todo a la vez, debe identificar cada cosa por una singularidad. Debe recordarlas todas, no abandonarlas hasta el final, para esperar sintetizar, un día, esta enumeración interminable y oscura.

¿Se resistirá a toda tentación reduccionista ? ¿A encontrar una clasificación estable y perenne para cada una de las cosas entre todas ellas a la vez ? ¿Una sola cosa para cada categoría, de modo que cada cosa dé significado a su categoría, sustancia y esencia finalmente reunidas, sensibles e inteligibles a la vez ?


(cc) photo jef safi / flickr


"No se puede orientar el errar más que desde el errar."
( jef safi )

El momento ha llegado de revelar las inmanencias y las trascendencias de nuestro mundo. Pero ¿cómo conciliar la profunda coherencia de las disposiciones de Sophy con la vasta clarividencia de los inventarios de Philo ? ¿Qué Verbo para decir la relianza armoniosa de sus respectivos asombros ?

Philo y Sophy completan su exploración por medio de nuestras palabras, para retener las más justas, conjugar las más verdaderas, neologizar las más bellas. Desgraciadamente nuestro lenguaje se revela nebuloso, tristemente confuso, torpemente ambiguo, trágicamente ambivalente, cruelmente disyuntivo.

Dotados de una infalible sabiduría, desprovistos del menor prejuicio, partiendo hacia otros mundos, nos dan las claves para penetrar el nuestro. ¿Rectificarán estos dialemas nuestros filtros ? ¿Reformarán nuestros índices ? ¿Bajo qué formas nuestros afectos y percepciones emergerán de nuestros planos de resiliencia ?

Pensemos-clasifiquemos estos dialemas en una red semántica performativa. De(re)construyamos los adversarios metafísicos, los opuestos subjetivos, las disyunciones maniqueas, los dialógicos mecanistas, las exclusiones teológicas, las dialécticas recurrentes. Inventemos el idioma de un nuevo rizoma ; ¡seamos nuestra dialemática !


(cc) photo jef safi / flickr


"Lo que embellece al desierto es que esconde un pozo en alguna parte."
( Antoine de Saint-Exupéry - Le petit Prince - 1943 )

Dos pequeños príncipes dotados de una infalible sabiduría, dos pequeños demonios desprovistos del menor prejuicio, razonan ahora en cada uno de nosotros. ¿No se puede revelar dos veces el mismo secreto ? ¡Ha llegado el momento de concebir algunos nuevos, como tantas íntimas extimidades !